3 Formas de usar tu nórdico que te van a encantar

¿Quién se puede resistir a un nórdico cuando llega el frío? Quién más y quién menos acaba cayendo en la tentación de abrigarse con una de estas prendas para la cama. Sobre todo ahora que cada vez son más económicos y de mejor calidad. En ciberdescans.com puedes encontrar los mejores rellenos nórdicos en diferentes pesos y grosores para que tengas el más adecuado para las temperaturas que vas a soportar en tu hogar.

Cada persona utiliza el nórdico a su manera, ya que no hay una forma correcta o incorrecta de utilizarlo. Todo va al gusto de cada uno. Aquí te vamos a hacer tres propuestas que seguro que te van a encantar.

Nórdico con juegos de sábanas y colcha

En este caso, el nórdico se utiliza como si fuera una manta normal y corriente para la cama. Se coloca el juego de sábanas, el nórdico y a continuación una colcha. La cama queda hecha al estilo clásico y el calor del nórdico se aprovecha perfectamente durante la noche.

Se puede combinar el edredón con sábanas térmicas si se necesita un extra de calor o con sábanas clásicas si la temperatura es fría pero no como para tener que reforzar el calor del nórdico.

Nórdico a la vista con juego de sábanas

Una de las variantes de esta opción es utilizar el nórdico con un juego de sábanas, pero sin poner ninguna colcha por encima. El nórdico quedaría a la vista y haría las funciones de una colcha. En algunos casos, se elige un edredón en color blanco, ya que se quiere que ese sea el tono de la cama, pero lo normal es recurrir a los que están realizados en color.

Los nórdicos de color son mucho más sufridos, por lo que no hay que lavarlos con tanta frecuencia como los blancos, pero además suelen ser reversibles, por lo que se pueden poner por cualquiera de sus caras y variar así de tono.

Nórdico con funda

Es la manera más habitual de utilizar el nórdico. En algunos casos se puede combinar con una sábana encimera y en otros la misma funda hará las funciones de la sábana. En el primero de los casos, la ventaja es que no habrá que lavar tan a menudo la funda y por tanto no habrá que quitarla y ponerla, algo que a muchas personas les resulta molesto.

En el segundo de los casos, se cambiará la funda con la misma frecuencia con la que se cambiarían las sábanas normalmente. Pero tanto si el nórdico se usa con sábana como si no, estará protegido y, salvo que ocurra algún accidente, no habrá que lavarlo en todo el invierno.

Al acabar la temporada se recomienda llevarlo al tinte para que lo laven y quede perfectamente limpio y desinfectado. Guardarlo sucio puede hacer que aparezcan manchas debido al sudor o que acabe teniendo un mal olor que puede ser complicado de quitar incluso con un lavado profundo.

Autor: Pablo Baselice

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