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Cómo decorar la casa con alfombras

Alfombra del salón

Son perfectas para separar espacios y para crear entornos cálidos y acogedores. Las alfombras son un elemento decorativo con peso propio y puedes sacarles máximo partido si sabes cuál elegir y dónde colocarla. ¿Quieres algunas ideas?

Darle un nuevo aire a cualquier habitación es muy sencillo con unas alfombras bien pensadas y estratégicamente situadas. Las tienes de mil formas, diseños y tamaños. En cuanto a los materiales, actualmente la variedad también es importante y abarca desde las clásicas de lana, de nudo corto o largo, hasta las que están hechas de fibras vegetales como el sisal, la rafia o el esparto. Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes y también ese sitio en el que queda perfecta.

Algunos consejos prácticos que conviene recordar  

A la hora de decorar con alfombras, las posibilidades se multiplican. Prueba y combina. Si has comprado una alfombra pensando que quedaría genial en un sitio determinado y a la hora de la verdad, no te convence… no hay problema, dedica el tiempo necesario a encontrarle su lugar. Algunas consideraciones básicas:

  • Tamaño. Busca la proporción y el equilibrio. Una alfombra enorme en un cuarto pequeño queda un poco extraña (mejor moqueta). Al contrario, ocurre lo mismo con una de dimensiones escasas en un gran salón. No cumplirá su cometido de aportar calidez, al contrario quedará “desangelada”. En estos casos, si no quieres una alfombra grande, una buena opción es colocar varias, de distintos tamaños, incluso de estilos diferentes, en puntos estratégicos. Lograrás un espacio ligero, con sensación de dinamismo e igualmente acogedor.
  • Colores. Recuerda que los tonos claros siempre aportan, a nivel visual, efecto de amplitud, mientras que los más oscuros resultan cálidos pero “reducen” el espacio. Por ejemplo, si tienes un enorme salón de frías baldosas, una buena alfombra en tonos marrones, burdeos, verdes oscuros y además de pelo largo, puede transformarlo una la estancia más cálida. En cambio, en un cuarto pequeño, si pones una en la que predominen los blancos, beiges, rosas o celestes ganarás sensación de amplitud.
  • Ubicación. Una alfombra nunca puede molestar y convertirse en un verdadero incordio. Fíjate que no dificulte el paso, la apertura de una puerta o que resulte incómoda si tienes que mover por ejemplo las sillas de la mesa del comedor. Lo ideal es que una alfombra no esté demasiado pegada a la pared. Sácales partido y recuerda que son ideales para separar visualmente distintos ambientes: salón – comedor, dormitorio – vestidor, cocina – office…

Ideas de decoración para inspirarte

Deja atrás los estereotipos sobre dónde deben ir las alfombras y cómo deben ser y prueba nuevas opciones.

¿Quién ha dicho que en la cocina y en el baño no tienen cabida las alfombras? Ahora tienes algunas, en material de vinilo, que son ideales para que estas estancias resulten más confortables. Son lavables y simplemente colocando en tu cocina una de ellas en toda el área de trabajo (una alargada que “siga” a la encimera) el cambio resultará más que evidente. En el baño, cambia la clásica alfombrilla por una de nudo largo en colores lisos, respetando una mínima distancia de la zona de la ducha, y transformarás una de las habitaciones más frías de la casa en una de las más acogedoras.

Perro y bebé en la alfombra

Puedes también innovar en el dormitorio cambiando las clásicas alfombrillas por una única alfombra que lo cambiará radicalmente. Puedes colocarla a los pies de la cama, procurando que ocupe justo el ancho de la misma. Otra opción es colocarla en un lateral, para crear un segundo espacio en el propio dormitorio. Elígela teniendo en cuenta el resto de textiles de la habitación, cortinas, ropa de cama, cojines… con un poco de imaginación, quedará genial.

Para la habitación de los niños, elige alfombras coloridas y “resistentes” para que los pequeños puedan jugar a gusto sin que las posibles manchas supongan un problema.

Por último, recuerda que las alfombras pequeñas dan mucho juego. Un kilim bajo cualquier mesa auxiliar con un buen foco, o a la entrada, junto al paragüero; una de estilo étnico, con alegres colores y flecos que animen cualquier rincón, o una en fibra vegetal que haga que ese porche semi exterior resulte más cálido, son también ideas a tener en cuenta.

 

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