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Decora tu casa con tus propios mosaicos

Una de las maneras más originales y divertidas para decorar ha sido desde siempre el mosaico, un recurso que da un toque muy atractivo a una estancia, y que, gracias a su versatilidad se puede aplicar a gran variedad de superficies. El mosaico sirve para decorar una pared o un suelo, pero también puedes decorar la superficie de una mesa o el marco de un espejo para darles un acabado personal y muy divertido.

La técnica del mosaico es un recurso milenario utilizado por la mayoría de las civilizaciones debido a la facilidad de su elaboración, se puede realizar con azulejos, trozos de cristal roto, cerámica o porcelana, piedras de la playa, conchas, se puede hacer un mosaico con fotografías o incluso combinando varios elementos.

El único problema es que la técnica del mosaico puede ser un tanto engorrosa, ten en cuenta que te vas a machar, pero la diversión merece la pena.

Como materiales, necesitarás unos alicates para romper los azulejos en trozos pequeños, espátula o paleta, el material con el que realizarás el mosaico (vidrio, porcelana, azulejos…) cemento cola para pegarlo, trapos y, si lo deseas, cemento blanco para que las juntas te queden blancas.

Es importante tener en cuenta la superficie sobre la que vas a hacer el mosaico, sobre todo para elegir el adhesivo con el que fijaremos el mosaico. Si es una superficie expuesta a la humedad habrá que secarla bien y elegir un adhesivo específico que aguante en esas condiciones.

Planifica un diseño creativo

Antes de comenzar sería bueno idear un diseño, puede ser en papel, para experimentar con la combinación de colores o directamente sobre la pared o superficie que quieras decorar. Los materiales, como hemos dicho, pueden ser variados, simplemente elige los colores y combínalos en una composición divertida y atractiva.

Los azulejos rotos los puedes buscar en muchos sitios, una obra de una casa vieja que los estén cambiando o incluso en los depósitos e materiales de obra, seguro que en tu ciudad hay alguno, a coste cero. Si no, los azulejos de gresite pueden ser una buena opción. Son esos azulejos cuadrados que se ponen en las piscinas y los hay de todos los colores y diversos tamaños.

Una vez hecho el diseño, sólo te queda aplicarlo con el adhesivo elegido, ten en cuenta que, si usas cemento cola, este se seca con rapidez en temperaturas cálidas como la primavera y especialmente el verano así que vete preparándolo en pequeñas dosis para que no lo tengas que tirar una vez esté seco.

Cuando hayas acabado el mosaico puedes darle un baño con cemento blanco o “lechada” para blanquear las juntas. Es muy sencillo, haces una mezcla bastante líquida y la aplicas sobre el mosaico, que lo cubra completamente, que quede toda la superficie blanca, espera a que se seque y luego, con un estropajo, levemente humedecido, pásalo por encima de la superficie hasta que el mosaico vuelva a quedar en la superficie, las juntas te quedarán de un blanco radiante.