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La alfombra roja

Ayer tuvo lugar la Ceremonia de los Oscars número 87, con Birdman como principal ganadora. Siempre es un gran evento, y no sólo en lo referente al cine, también es una noche importante para el mundo de la moda, el desfile previo a la gala moviliza a millones de fans de la moda de todo el mundo. Lo cual este año ha suscitado bastante polémica con el movimiento #askhermore. A este desfile se le conoce como la alfombra roja, de lo que vamos a tratar en este post.

El uso de alfombras rojas en ocasiones especiales data de mucho antes de Cristo, aparece descrita en una obra de teatro de 458 a.C. y en muchos escritos posteriores de todas las épocas. Aunque su uso actual data del siglo XX, cuando la compañía ferroviaria 20th Century Limited cubrió el suelo de la estación Grand Central de Nueva York con alfombras rojas que conducían a sus trenes.  Era una de las compañías de mayor calidad y exclusividad, lo cual se potenciaban con el uso de la alfombra, simplemente por hecho de ser colocada.

La primera vez que se usó en un evento referente al mundo de las artes escénicas fue en la inauguración del teatro Egyptian de Los Ángeles y desde entonces en cualquier evento relacionado con el cine se espera una de estas alfombras. Ya que no siempre son rojas, depende del carácter del evento, pero el desfilar por ellas siempre es importante. Y todo se basa en el concepto que se tiene de ella, no en el hecho de ser una alfombra, un elemento habitual en muchos entornos para nada exclusivos.

Ciertamente, la alfombra roja de los premios de la academia es la más famosa e importante del mundo, por ello el trabajo para estar espectacular esa noche comienza seis meses antes, o dos como mínimo, con entrenamiento físico, dieta y tratamientos varios de belleza. Meses para estar perfecto y lucirse apenas unos minutos en una alfombra que puede no ser tan diferente a la de cualquier casa. Ya que no es de una calidad especial ni una tela diferente a las del resto, simplemente se nos ha dicho que es importante y así lo hemos aceptado, al igual que muchas otras cosas que no nos cuestionamos. Aquí podemos ver cómo un simple elemento decorativo puede llegar a ser un icono reconocido mundialmente sin tener nada de especial físicamente.

Imagen http://www.thegloss.com/

Posted by Cristina Sanchez Ariño

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