Nuestras casas no están preparadas para la Navidad

Con la Navidad llegan las ganas de reunirnos, cenar con la familia, compañeros de trabajo o clase, amigos… Y con ello, las cenas en nuestras casas. Al principio puede parecer una gran idea, pero a medida que se acerca el día, nos entra el pánico: nuestra casa no está pensada para esto.

El día que elegimos la mesa para el salón nos pareció genial que la mesa fuera para cuatro personas. Elegimos la más mona y la que mejor quedaba con el resto de muebles, pero todas las personas a las que has invitado a cenar no nos caben ni estando apretadísimos.  Tras reflexionar esto, te preguntas el por qué no elegiste la mesa plegable, que dobla su cantidad de ocupantes posibles. Y no te engañes, la excusa ya no es que sean feas o poco actuales:

Por no decir, que sumando todas las sillas de la casa (las propias del salón, las de la cocina, la del ordenador,…) tampoco tienes el número necesario. Será mejor ir pensando la idea de un brunch, no hacen falta tantas sillas y se pasa por moderna.

Nuevo problema, la tapicería del sofá. En la mesa como tal no se está sentado, pero comer según qué cosas de pie, es muy incómodo. Partiendo de esto y que las sillas son insuficientes, a alguien le toca sentarse en el sofá, un sitio en el que es complicado comer sin manchar. Un protector podría solventar esto, pero uno plastiquero no: hace ruido, da calor y se pega. Así que mejor uno de tela, que puede medio salvar tu sofá y luego ir a la basura. Unido a esto, encontramos el problema de las alfombras, manteles y demás elementos con tejidos, ¿en poco bares y restaurantes tienen, verdad? Por algo será.

mancha moqueta

Con los platos, cubiertos y vajillas en general, ocurre algo similar a con las sillas, y más cuando hay algo de bebida por en medio, que el número de copas, vasos y fuentes va disminuyendo a lo largo de la velada. Por no hablar de aparatos electrónicos no muy bien posicionados. Sumando a esto, que el espacio va a parecer mucho más pequeño por la cantidad de gente, jurarás no volver a celebrar nada en tu casa. Pero como para tomar esa decisión vas a olvidar todos esos problemas y sólo vas a pensar en lo bien que te lo has pasado, el año que viene volverás a ser anfitrión.

 

Post by Cristina Sanchez Ariño

Autor: Elena

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