Transformar lámpara antigua en pieza vintage

Otro ejemplo de cómo la pintura spray puede obrar milagros.  Este truco es uno de los más sencillos que hemos publicado, sólo tienes que ponerle un poquito de maña y buen gusto y, con un bote de pintura de spray conseguirás transformar completamente una de esas horribles lámparas de los 70 en una exclusiva lámpara vintage además de pasar un rato estupendo dando rienda suelta a tu creatividad.

Para este trabajo sólo necesitas la lámpara, una de esas lamparas conocidas como “Chandelier” que, aunque parezca mentira, aún se venden… Lo que no se es si se compran.

Además de la lámpara, necesitarás pintura de spray, una de imprimación y otra del color que desees pintar, papel para tapar el lugar donde la vayas a pintar, una máscara para evitar respirar la pintura y que el lugar que elijas para pintar la lámpara sea lo más ventilado posible. Si es en la calle o en un balcón, mejor, si no, trata de abrir ventanas para que haya corriente de aire.


lámpara

Lo más difícil es descolgar la lámpara. Una vez la hayas soltado del techo, lo que tendrás que hacer es lijar o pasar un estropajo de acero por las partes metálicas de la lámpara para que la pintura agarre mejor.

Para este proceso tendrás que quitar, uno a uno los cristales colgantes, así te será más cómodo lijar y pintar la estructura metálica. Es importante que esta estructura esté bien limpia antes de aplicar la pintura, si tiene polvo o grasa, la pintura no agarrará a la superficie.

Cuando hayas acabado de quitarle todos los cristales y las bombillas y tengas la estructura limpia y completamente lijada colócala en un lugar, cubierto de papel para no manchar y en el que no haya nada de polvo – pues este se pegaría a la pintura fresca – y con el spray a una distancia de 20 a 50 cm de la superficie a pintar dale una capa de pintura de imprimación.

Ciando haya secado – la imprimación seca muy rápido -, dale la vuelta a la lámpara y dale una capa de la misma pintura por el lado que no habías pintado antes. Una vez seca, haz el mismo proceso con la pintura final. Dale cuantas capas creas necesario hasta que quede a tu gusto., cuantas más capas, más bonita irá quedando.

Por último, sólo te queda colgarla en el techo y volver a disfrutar de una lámpara clásica pero con un toque vintage muy divertido y original.

 

Autor: guillermoalcala

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